Cada vez que alguien nos escribe dudando entre montarse el PC por su cuenta o comprarlo ya hecho, la conversación acaba en el mismo sitio: «es que he leído que montándolo sale mucho más barato». Y sí, a veces sale más barato. Pero la diferencia es bastante menor de lo que la gente cree, y hay un par de cosas que casi nadie mete en la cuenta.
Vamos a verlo con números y sin barrer para casa más de lo necesario.
El mito del ahorro: cuánto te ahorras de verdad
Si comparas componente a componente contra un premontado bien configurado, la diferencia suele estar entre un 5 % y un 12 %. En un equipo de 900 € eso son entre 45 y 110 €.
Ahora réstale lo que casi nadie cuenta:
- La licencia de Windows. Entre 100 y 145 € si la compras legal. Nuestros equipos ya la llevan.
- Los portes de cada tienda. Si compras las piezas en tres sitios distintos, son tres envíos.
- Tu tiempo. Montar el primer PC lleva una tarde entera. Y si algo no arranca, un fin de semana.
Con esas tres cosas encima de la mesa, el ahorro real se queda muchas veces en nada. En periodos de escasez de componentes incluso se da la vuelta: las tiendas compran gráficas en volumen y las colocan dentro de equipos completos a mejor precio del que tú encuentras sueltas.
Lo que sí ganas montándolo tú
Seamos justos, porque hay motivos buenos para hacerlo:
- Eliges hasta el último tornillo. Si quieres una caja concreta, un disipador concreto y una fuente concreta, es la única forma.
- Aprendes. Y eso no tiene precio: el día que falle algo sabrás por dónde empezar.
- Repartes el presupuesto a tu gusto. Puedes gastarte una barbaridad en la gráfica y recortar en todo lo demás.
Si te llama la electrónica y tienes paciencia, móntatelo. En serio. Es una experiencia que merece la pena al menos una vez.
Lo que ganas comprándolo montado
Una sola garantía
Este es el punto que más se infravalora y el que más disgustos da. Si te montas el PC y a los ocho meses deja de arrancar, tienes que averiguar tú qué pieza falla. Y cuando lo averigües, tramitar la garantía con ese fabricante concreto, mandarlo, esperar, y mientras tanto quedarte sin ordenador.
Con un equipo montado tienes un único interlocutor. Falla algo, nos lo dices, y es problema nuestro averiguar qué es.
Está probado antes de salir
Un PC recién montado que arranca no es lo mismo que un PC probado. Nosotros los dejamos en carga, miramos temperaturas y comprobamos que la RAM va a la frecuencia que tiene que ir. Ese último punto se lo salta muchísima gente: se compran memoria de 3.200 MHz y la dejan corriendo a 2.133 porque no han activado el perfil en la BIOS.
Llega listo
Windows instalado, drivers puestos, actualizaciones hechas. Lo enchufas y juegas. Puede sonar a poco hasta que te toca pelearte con una instalación limpia a las once de la noche.
Entonces, ¿qué te conviene a ti?
Nuestra respuesta honesta, según el caso:
Móntatelo tú si…
Ya has montado alguno antes, o te apetece aprender y tienes tiempo. También si buscas una configuración muy específica que no existe hecha, tipo una caja pequeña con refrigeración líquida personalizada.
Cómpralo montado si…
Es tu primer PC, o es un regalo, o simplemente quieres jugar y no te apetece el proyecto. También si el ordenador es tu herramienta de trabajo y no te puedes permitir tenerlo parado una semana.
Qué mirar en un premontado para no llevarte un chasco
No todos los equipos montados son iguales, y aquí hay mucho listo. Fíjate en esto:
- Que te digan la fuente de alimentación exacta. Si no la especifican, mal. Es donde más se recorta.
- Que la RAM vaya en dos módulos, no en uno. Un solo módulo de 16 GB rinde bastante peor que dos de 8 en juegos.
- Que lleve SSD, no disco mecánico. Parece obvio en 2026 y todavía se ven equipos con HDD de sistema.
- Que la caja tenga ventilación de verdad. Una caja bonita y cerrada cocina los componentes.
Todos nuestros equipos cumplen esas cuatro cosas de serie, y las especificaciones están completas en cada ficha. Si algo no aparece, pregúntanos y te lo decimos.
Tres equipos para ver la diferencia
Para que no se quede en teoría, estos son tres de los que más salen y para quién tiene sentido cada uno:
- Ryzen 3 3200G con 16 GB y SSD de 480 GB, sobre 469 €. Para juegos competitivos y uso diario. Montarte esto tú mismo, con licencia de Windows incluida, no te sale más barato.
- Ryzen 5 5500 con Radeon RX 6600, unos 830 €. El punto dulce para jugar a todo en 1080p.
- Ryzen 7 5700G con 32 GB, 1 TB NVMe y RTX 5060, alrededor de 1.170 €. Para 1440p y para que te dure.
En resumen
Montarlo tú tiene sentido si te apetece el proceso. Si lo que quieres es jugar, la diferencia de precio no compensa el riesgo ni el tiempo, sobre todo contando la licencia de Windows y la garantía única.
Échale un vistazo a nuestros ordenadores gaming montados y compara con lo que te costaría hacerlo por piezas. Si al final te sale mejor montártelo, nos parece perfecto y te lo diremos: escríbenos con tu presupuesto y te damos nuestra opinión sincera, compres donde compres.

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